La comunidad del pingüino recibe una nueva actualización. Linux 7.1 llega con novedades prácticas para el usuario común y el entusiasta del hardware. Entre los cambios más relevantes se encuentra un controlador nativo para discos NTFS, lo que facilita la lectura de unidades externas formateadas en Windows. También se han optimizado los núcleos para procesadores Intel de próxima generación y se ha mejorado el rendimiento gráfico de las tarjetas Intel Arc.
Controlador NTFS nativo y optimizaciones de kernel 🐧
El nuevo controlador NTFS, desarrollado por Paragon Software, permite leer y escribir en discos con este formato de archivos sin necesidad de herramientas externas. Esto representa un avance significativo para quienes trabajan con unidades extraíbles o discos dual-boot. Además, el kernel incluye parches que aprovechan las instrucciones de los procesadores Intel Arrow Lake y Lunar Lake, reduciendo latencias en tareas de compresión y virtualización. En el apartado gráfico, los controladores Intel Arc reciben mejoras en la gestión de memoria y sombreadores, lo que se traduce en una experiencia más fluida en escritorios y aplicaciones ligeras.
Intel Arc ahora corre (casi) como una tarjeta decente 🎮
Por fin, los valientes que compraron una Intel Arc pueden disfrutar de gráficos que no parecen un powerpoint con filtros. Linux 7.1 ha afinado los controladores para que estas tarjetas no solo sirvan para calentar la habitación en invierno. Ahora, abrir una ventana o reproducir un video ya no requiere un acto de fe. Lo siguiente será que funcionen bien en Windows, pero eso ya es problema de otros. Por ahora, los usuarios de Linux pueden presumir de tener el hardware más moderno funcionando, aunque sea a base de parches y esperanza.