Líbano ha puesto en marcha un equipo de la ONU para registrar los daños en el sur del país desde 2023, tras los ataques israelíes. Según el informe, más de 11.000 edificios y casi 18.000 viviendas resultaron dañados, con pérdidas que superan los 1.200 millones de euros. Miles de familias se han quedado sin hogar, sumergiendo a la región en una crisis humanitaria que requiere atención internacional.
Drones y sensores para mapear la destrucción 🛰️
El equipo de la ONU emplea tecnología de mapeo por satélite y drones equipados con sensores LiDAR para evaluar los daños estructurales. Estos dispositivos generan modelos 3D de alta precisión, permitiendo cuantificar el colapso de edificios y la pérdida de infraestructura clave. Los datos se cruzan con imágenes de radar de apertura sintética para detectar cambios en el terreno, facilitando un inventario detallado que servirá como base para futuras reclamaciones legales y planes de reconstrucción.
El seguro de hogar que no cubre bombas 💣
Mientras los drones toman fotos bonitas de los escombros, los afectados intentan explicar a sus aseguradoras que su póliza contra incendios no cubre exactamente un misil. La tecnología documenta hasta el último ladrillo, pero para las miles de familias que ahora viven en tiendas de campaña, el dato de 1.200 millones de euros suena más a la cifra de una rifa que nunca les tocó. Al menos, el inventario servirá para algo: saber cuántas veces le preguntaron a la ONU si pueden cobrar en metálico.