Toyota ha decidido cancelar la producción del Lexus LF-ZC, un prometedor coche eléctrico que incorporaba avances como el gigacasting y sistemas de nueva generación. Sin embargo, el vicepresidente Hiroki Nakajima confirmó que estas innovaciones no se perderán. La compañía planea trasladar todo ese desarrollo a futuros modelos eléctricos de producción masiva, lo que podría traducirse en vehículos más eficientes y con costes de fabricación reducidos para el público general.
Gigacasting y sistemas avanzados que bajarán costes 🚗
La clave de este cambio de planes reside en la tecnología de gigacasting, un proceso que permite fundir grandes piezas de la carrocería en una sola operación, reduciendo el número de componentes y simplificando el ensamblaje. A esto se suman sistemas de gestión térmica y baterías con mayor densidad energética. Nakajima indicó que estas soluciones, originalmente diseñadas para el LF-ZC, ahora se integrarán en una plataforma modular. El objetivo es claro: fabricar coches eléctricos más baratos y rápidos de producir, compitiendo directamente con los precios de los modelos de combustión.
El coche que murió para que otros vivan (más baratos) ⚡
Así que el Lexus LF-ZC se ha convertido en el mártir tecnológico de Toyota. Murió para que otros modelos, quizás menos espectaculares pero más asequibles, puedan nacer con sus órganos de serie. Es como si el coche de tus sueños se sacrificara para que el de tu cuñado cueste la mitad. Al final, el comprador sale ganando: pagará menos por un coche que lleva dentro la promesa de un vehículo que nunca existió. Un final feliz para una cancelación.