Un mes después del cierre de LaLiga, el Levante UD apenas ha movido ficha. La única incorporación confirmada es la del centrocampista Enzo Bardeli, mientras que la salida de José Luis Morales deja un vacío en ataque. Con varios contratos expirando el 30 de junio, la plantilla actual genera más preguntas que certezas. La afición observa con inquietud cómo el tiempo corre sin que lleguen refuerzos de peso.
El motor ofensivo necesita una puesta a punto urgente ⚡
El esquema táctico del Levante depende de la movilidad en el centro del campo y la profundidad en las bandas. Sin Morales, el equipo pierde un recurso clave para desequilibrar defensas cerradas. Bardeli puede aportar control, pero no reemplaza la velocidad perdida. La directiva debe decidir si apuesta por canteranos o acelera la venta de algún activo para generar ingresos. De lo contrario, el once titular se parecerá más a un parche que a un proyecto sólido.
La paciencia granota tiene fecha de caducidad ⏳
Mientras otros equipos ya cierran plantillas, el Levante parece esperar una oferta de última hora en el chollo de verano. La directiva se toma con calma el mercado, como quien deja la compra para el 15 de agosto y luego se encuentra con las estanterías vacías. Si la estrategia es confiar en que los jóvenes den la talla, que avisen a los proveedores de somníferos porque la temporada promete siestas largas.