Charles Leclerc ha marcado el ritmo en los primeros entrenamientos del Gran Premio de Mónaco, situando su Ferrari por delante de Lewis Hamilton. Sin embargo, la sesión no fue tranquila para todos. Carlos Sainz finalizó duodécimo con Williams, mientras que Fernando Alonso vivió un susto al estrellar su Aston Martin, provocando una bandera roja que detuvo la actividad en pista.
Ferrari y Mercedes muestran sus cartas en el principado 🏎️
El rendimiento de Leclerc en las calles monegascas sugiere que Ferrari ha encontrado una puesta a punto efectiva para el SF-24, especialmente en curvas lentas y cambios de dirección. Hamilton, con el Mercedes W15, demostró competitividad en los sectores más revirados, aunque el equipo de Brackley aún trabaja en la tracción a baja velocidad. Por contra, Williams y Aston Martin parecen sufrir para generar temperatura en los neumáticos delanteros, un factor crítico en este circuito urbano.
Alonso se apunta al bautizo de barandillas 💥
Fernando Alonso decidió que la mejor forma de conocer el asfalto de Mónaco era abrazando las protecciones. El asturiano probó la resistencia de las barreras en la piscina, un clásico que ningún piloto quiere estrenar. Al menos, el accidente le ahorró tiempo: no tendrá que recorrer el circuito a pie para inspeccionar los puntos donde no se debe meter el coche. Eficiencia pura.