La ciudad de Lawrence, Kansas, se ha convertido en un inesperado bastión de la selección argelina de fútbol durante el Mundial 2026. Tras una derrota inicial que ensombreció el ambiente, la victoria posterior del equipo encendió la alegría en sus calles, decoradas con banderas verdes y blancas. Este fenómeno no solo une a la comunidad, sino que impulsa la economía local con la venta de camisetas y comida halal.
El desarrollo urbano se alinea con la fiebre futbolística ⚽
La iniciativa ha requerido una coordinación logística notable. El ayuntamiento desplegó un sistema de permisos exprés para comercios que quisieran instalar puestos de comida halal, mientras que las imprentas locales triplicaron su producción de banderas y camisetas usando tintas de secado rápido. Además, se implementaron pantallas LED en parques públicos para retransmitir los partidos, con un consumo energético optimizado mediante paneles solares temporales. Todo ello sin alterar el tráfico ni generar residuos excesivos.
Cuando la hinchada local sabe más de táctica que los técnicos 🤔
Lo curioso es que muchos habitantes de Lawrence, que hace un mes no sabían dónde queda Argelia en el mapa, ahora discuten si el 4-3-3 es mejor que el 4-4-2 mientras compran un kebab. Algunos incluso creen que el entrenador argelino debería consultar al dueño de la tienda de alfombras de la calle principal, quien ya predijo la victoria. Eso sí, nadie ha explicado aún por qué la mascota del equipo es un zorro del desierto y no un bisonte de Kansas.