En agosto de 1976, cuatro amigos regresaban de una noche de pesca en el bosque de Allagash cuando vieron una luz extraña. Minutos después, perdieron dos horas de tiempo. Bajo hipnosis, relataron un encuentro con seres de grandes ojos negros y exámenes médicos a bordo de una nave. Es uno de los casos de abducción con mayor número de testigos presenciales.
La mecánica del olvido inducido 🛸
El investigador Raymond Fowler documentó que los cuatro hombres mostraban marcas físicas similares, como pequeños cortes en forma de triángulo. La hipnosis regresiva reveló una secuencia casi idéntica: una luz pulsante, una sensación de parálisis y luego el interior de una sala circular. Los relatos coincidían en que los seres se comunicaban por telepatía y usaban un instrumento puntiagudo para extraer muestras de piel. La sincronía entre los testimonios sugiere un evento compartido, no una alucinación individual.
El problema de contar la historia en la cena de Navidad 🎄
Imagina tener que explicar a tu cuñado que no llegaste a casa porque unos seres de un metro veinte te hicieron un chequeo médico en su nave. Los cuatro amigos lo intentaron, y la prensa local los tomó por locos o por borrachos que confundieron un faro con una nave nodriza. Lo curioso es que, si querían fama, eligieron la peor excusa: decir que vieron aliens mientras pescaban truchas es menos creíble que decir que se perdieron en el bosque.