Un estudio noruego con más de 37.000 niños revela que la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses reduce los síntomas de TDAH en menores de 3, 5 y 8 años. Los efectos son más notorios en niñas. Para la ciudadanía, amamantar beneficia el desarrollo cerebral infantil, aunque los factores genéticos también juegan un papel relevante en el trastorno.
Cómo la lactancia influye en el desarrollo neurológico infantil 🧠
La investigación sugiere que los ácidos grasos y nutrientes presentes en la leche materna favorecen la maduración de las conexiones neuronales, especialmente en áreas relacionadas con la atención y el control de impulsos. El estudio controló variables como el nivel socioeconómico y la genética, reforzando la hipótesis de que la lactancia prolongada ofrece una ventaja biológica para la salud mental de los hijos.
El pecho materno, ¿mejor que el café para la hiperactividad? ☕
Quién lo diría: mientras algunos adultos necesitan tres tazas de café para concentrarse, los niños obtienen el mismo efecto con leche de su propia marca. Eso sí, si el pequeño ya heredó el gen del caos de su padre, ni la lactancia más prolongada lo convertirá en un monje zen. La genética, como siempre, se reserva el derecho de admisión.