La búsqueda de la tumba de Cleopatra VII y Marco Antonio lleva décadas desafiando a arqueólogos. Las evidencias apuntan a que el mausoleo de los últimos amantes del antiguo Egipto yace oculto bajo las ruinas de Taposiris Magna, un templo dedicado a Osiris. Las expediciones recientes han hallado túneles y monedas con su efigie, pero la cámara funeraria sigue siendo un fantasma.
Escáneres de radar y túneles submarinos en la costa egipcia 🏛️
Las prospecciones modernas usan radar de penetración terrestre y magnetómetros para detectar vacíos bajo el templo de Taposiris Magna. Se han localizado tres pozos de 20 metros de profundidad y un túnel de 1.305 metros que conecta con el mar. El equipo de Kathleen Martínez aplica fotogrametría 3D para cartografiar las cavidades. El problema es que el nivel freático y los terremotos han deformado el terreno, dificultando distinguir una tumba de un derrumbe natural.
Spoiler: aún no han encontrado ni una sandalia de Cleopatra 👡
Después de 15 años excavando, lo más emocionante que han sacado son monedas de bronce y una cabeza de estatua sin nariz. Vamos, que si Cleopatra está ahí abajo, debe estar muy callada o se mudó a otro barrio. Los arqueólogos prometen que falta poco, pero mientras tanto, el único tesoro seguro es el presupuesto que se gastan en cafés para esperar.