Los hematólogos han puesto el foco en las técnicas de recambio de plasma que promociona el influencer Bryan Johnson. Aseguran que no existe evidencia científica que respalde su uso para rejuvenecer. Estos procedimientos están reservados para enfermedades graves, no para personas sanas que buscan la fuente de la juventud. Gastar dinero en esto es un riesgo sin beneficios probados.
El plasma no es un aceite de motor para humanos 🩸
El recambio de plasma, o plasmaféresis, consiste en separar la sangre del paciente para extraer el plasma y reemplazarlo con albúmina o plasma de donante. En entornos clínicos, se usa para tratar trastornos autoinmunes o intoxicaciones graves. Aplicarlo en individuos sanos carece de base fisiológica. Además, puede provocar efectos secundarios como calambres, hipotensión o reacciones alérgicas. La tecnología no convierte un tratamiento médico en un cosmético.
La juventud eterna se vende, pero no se inyecta 💉
Parece que el nuevo elixir de la vida viene con factura médica y riesgos de calambres. Mientras Bryan Johnson se cambia la sangre como quien cambia el aceite del coche, los hematólogos recuerdan que el cuerpo humano no es un taller mecánico. Si la fuente de la juventud fuera tan simple como un recambio de líquidos, todos estaríamos bebiendo plasma en el desayuno. Por ahora, mejor ahorrar para la pensión que para la próxima moda de laboratorio.