Un análisis genético de restos humanos hallados en Siberia reveló que la bacteria Yersinia pestis, causante de la peste, acabó con niños cazadores-recolectores hace más de 5.000 años. Este hallazgo rompe la idea de que las grandes epidemias surgieron solo con la agricultura y las ciudades. La ciencia confirma que las pandemias nos acompañan desde mucho antes, incluso en grupos pequeños y dispersos.
Cómo la tecnología genética desentierra brotes prehistóricos 🧬
El estudio secuenció el ADN bacteriano de dientes y huesos de dos individuos infantiles enterrados en la región del lago Baikal. Los investigadores identificaron una cepa antigua de Yersinia pestis, menos letal que la versión medieval, pero suficiente para causar muerte en comunidades vulnerables. Esta técnica permite rastrear patógenos sin necesidad de evidencias históricas escritas, abriendo una ventana directa a la salud de nuestros ancestros.
Spoiler: la peste no esperó a que inventaras el pan 🦠
Así que resulta que, mientras los cazadores-recolectores siberianos se dedicaban a cazar mamuts y a pasar frío, ya tenían que lidiar con una bacteria que les amargaba la existencia. Nos hemos pasado años culpando a las ciudades y a la agricultura por las epidemias, pero la peste llegó antes que el pan. Vamos, que el virus no espera a que tengas una hipoteca para visitarte.