Las entradas para The Odyssey en IMAX gigante salen el 4 de junio y se agotarán en minutos. En eBay ya aparecen reventas por 150 dólares. La taquilla será un éxito, pero el sistema también lo será en el sentido contrario: quien tiene tiempo y conexión rápida compra; quien no, paga el doble o se queda sin verla.
El algoritmo contra el espectador: bots y escasez artificial 🎟️
La reventa es ilegal en muchos sitios, pero nadie la persigue sin una ley que la prohíba de verdad. Los cines miran hacia otro lado, las plataformas de reventa cobran comisión y los especuladores se frotan las manos. El espectador real acaba pagando o perdiendo la oportunidad. La culpa no es solo de los revendedores, sino de un sistema que convierte la cultura en un activo financiero. La emoción por ver una película no debería ser un campo de batalla de algoritmos y bots de compra, pero lo es mientras haya demanda y descontrol.
Éxito de taquilla, fracaso de cordura 🤖
Los organizadores prefieren el titular de entradas agotadas en segundos antes que limitar la compra por persona o usar sistemas más justos. Así parecen más exitosos. Mientras tanto, el espectador mira su móvil con rabia y acaba pagando 150 dólares o se queda con las ganas. De cualquier modo, la industria gana. Y la experiencia, pierde. Pero oye, al menos los bots tienen un plan de pensiones estupendo.