El ayuntamiento critica ahora la falta de consulta popular, pero olvida que impuso cambios similares sin aviso en otras zonas. Mientras prometen revitalizar el comercio, perjudican a quienes dependen del autobús para llegar al centro. La solución pasa por consultas reales con comerciantes y vecinos, alternativas de transporte viables y un calendario de transición que evite el colapso económico de la zona.
Cómo la movilidad urbana falla sin planificación técnica 🚌
La peatonalización o restricción de tráfico requiere un estudio de flujos y frecuencias de autobús que este equipo de gobierno parece ignorar. Si se corta una vía principal sin desviar líneas con antelación, los tiempos de espera se duplican y los comercios pierden clientes. Un software de simulación de tráfico y encuestas previas evitarían este desastre, pero prefieren improvisar y culpar al ciudadano por no adaptarse a sus ocurrencias.
La consulta popular que solo existe en su mente 🗳️
Claro, ahora piden opinión, pero cuando ellos cambiaron el sentido de la calle del mercado lo hicieron un lunes a las 6 de la mañana, sin avisar ni al panadero. Lo llaman participación ciudadana pero es más bien sorpresa municipal. Quizás lo próximo sea preguntarnos si queremos pagar más impuestos, pero con un referéndum exprés mientras dormimos. Así cualquiera revitaliza el comercio, a base de esquivar autobuses.