Leonardo Maria Del Vecchio, heredero del imperio óptico que incluye a Ray-Ban, ha pedido a la empresa familiar Delfin que respalde su plan para comprar las acciones de dos de sus hermanos. La operación, valorada en unos 10.000 millones de euros, se financiaría con préstamos de grandes bancos y busca concentrar el control del grupo en sus manos.
La ingeniería financiera tras la pugna por el control empresarial 💼
La operación propuesta implica un apalancamiento significativo: Delfin, el holding que gestiona el patrimonio familiar, debería obtener créditos sindicados de entidades como BNP Paribas o Goldman Sachs. Este tipo de financiación permite comprar participaciones sin desembolsar capital propio de forma inmediata, pero expone a la empresa a un mayor riesgo si los flujos de caja no cubren los intereses. La estructura recuerda a las OPA hostiles, pero aquí es interna.
Mientras tanto, en el mundo real, nadie notó la diferencia 😎
Mientras los herederos se enzarzan por quién se queda el 51% del imperio, los mortales seguimos pagando 200 euros por unas gafas de sol que cuestan 20 fabricarlas. Pero tranquilos: según los expertos, esta pelea no subirá el precio de las Ray-Ban ni despedirán a nadie. O sea, que podemos seguir discutiendo si el diseño aviador queda bien sin que nadie en la familia Del Vecchio se entere.