La Fiscalía ha reconocido ante el juez que un excargo mantuvo dos encuentros con la exmilitante Leire Díez y el abogado de Santos Cerdán durante 2025. El fiscal general fue informado después del hecho y no existen registros de visitas oficiales. Para la ciudadanía, esto revela posibles contactos entre el organismo y personas implicadas en una trama para obstaculizar causas judiciales, generando dudas sobre su independencia.
Transparencia opaca: cuando el sistema de visitas falla en la sede 🕵️
La ausencia de registros de acceso contrasta con los protocolos de seguridad habituales en sedes institucionales. En cualquier organismo público, las visitas quedan documentadas mediante sistemas de control horario o bitácoras digitales. La falta de estos datos sugiere que las reuniones pudieron realizarse fuera de los cauces oficiales, evitando el rastro administrativo. Esta práctica, si se confirma, vulnera los principios de trazabilidad exigibles a la Fiscalía en un estado de derecho.
Reuniones discretas: el arte de no dejar huella en la recepción 🚪
Si uno quiere reunirse sin dejar rastro, lo mejor es no pasar por la puerta principal. Los implicados parecen haber dominado el arte de la entrada sigilosa, como ninjas burocráticos. Lástima que, al final, el papel de los registros de visitas sea más difícil de esquivar que un juicio oral. La próxima vez, quizá usen un código secreto o una contraseña de Wi-Fi para acceder.