La Dirección General de Tráfico alerta sobre una oleada de estafas que suplantan su identidad mediante mensajes de texto o correos electrónicos. En ellos se notifica una supuesta multa y se exige el pago inmediato a través de Bizum o transferencia bancaria. La DGT recuerda que nunca utiliza estos canales para cobrar sanciones; solo lo hace mediante correo certificado postal o a través de la Dirección Electrónica Vial (DEV). Cualquier otro método es fraudulento.
Cómo identificar el fraude y proteger tus datos en la era digital 🛡️
Los ciberdelincuentes emplean técnicas de phishing para crear urgencia y engañar al usuario. Analiza la URL del remitente: los dominios oficiales de la DGT terminan en .gob.es, no en variaciones extrañas. Un SMS legítimo de la DGT nunca incluye un enlace directo para pagar. La única vía segura es la DEV, que requiere un registro previo y certificado digital. Si recibes un aviso sospechoso, repórtalo en la página oficial de la DGT o en la Oficina de Seguridad del Internauta. No piques.
La estafa legal: cuando pagas una multa que sí es real pero te la cobran dos veces 😅
Lo más gracioso del asunto es que, aunque el aviso sea un timo, la multa de fondo puede ser auténtica. Así que tienes dos opciones: pagar al estafador y luego volver a pagar a Hacienda, o ignorar el SMS y arriesgarte a que el recargo te duela más que la sanción original. Es como un juego de trileros, pero con el carnet de conducir en juego. La próxima vez que recibas un mensaje sospechoso, recuerda: la DGT no te pide dinero por WhatsApp, solo te lo quita por correo certificado.