Esta escultura íbera del siglo IV a.C. no solo es una obra de arte, sino una urna funeraria con restos humanos en su interior. Su policromía bien conservada y la postura de la figura han abierto debates sobre el papel de la mujer en la cultura íbera. ¿Era una diosa, una sacerdotisa o una líder política? Los arqueólogos siguen sin ponerse de acuerdo.
Escaneo 3D y análisis químico para desvelar secretos 🏛️
El uso de escáneres láser y fotogrametría ha permitido crear modelos digitales de la Dama de Baza sin tocarla. El análisis de pigmentos mediante espectroscopía Raman identificó cinabrio y ocre rojo, materiales importados. La técnica de fabricación, con arcilla local y modelado a mano, sugiere un taller especializado. Estos datos ayudan a datar la pieza y comprender las rutas comerciales de la época.
La Dama de Baza y su drama con el postureo 😅
Imagina pasar 2.400 años sentada en un trono, con los pies colgando y sin poder estirar las piernas. Todo por un postureo funerario que los íberos llamaban estatus social. Al menos ella conserva su policromía, mientras que los políticos modernos pierden el color al primer debate. Eso sí, nadie ha metido sus cenizas en una urna con forma de líder, que se sepa.