El aumento de precios en los equipos Apple no responde solo a la inflación. La fiebre por los chips de inteligencia artificial está desviando la producción de semiconductores hacia servidores de centros de datos. Esto encarece componentes básicos como la memoria RAM y los SSD. Mientras las grandes tecnológicas compiten por dominar la IA, los creativos y usuarios domésticos asumen el costo de equipos que antes eran accesibles. Una hipocresía que agrava la brecha digital.
Semiconductores secuestrados: el cuello de botella de la IA 🔒
La demanda de chips para IA ha saturado la capacidad de fabricación de TSMC y Samsung. Los nodos avanzados de 3nm y 5nm se asignan prioritariamente a GPUs para centros de datos, relegando a los chips para consumo masivo. Esto provoca retrasos en la producción de procesadores M4 y A18, y un aumento del precio final. La especulación en el mercado de semiconductores convierte a cada nuevo iPhone o Mac en un lujo, no en una herramienta de trabajo.
Tim Cook y Sam Altman: los nuevos reyes del todo para la nube, nada para ti 👑
Mientras los CEOs de las grandes firmas aplauden la revolución de la IA, los usuarios normales se preguntan si su próximo Mac costará un riñón. La solución parece sencilla: que los centros de datos se fabriquen sus propios chips con servidores de segunda mano. Pero no. Prefieren que pagues 500 euros más por un SSD. Es como si el panadero decidiera hornear solo baguettes para concursos de belleza y dejara sin miga al barrio. Hambre digital con nombre propio.