Roy Lincoln, conocido como La Bomba Humana, fue creado por Paul Gustavson en 1941 para DC Cómics. Su habilidad para detonar objetos al tocarlos lo hizo popular durante la Edad de Oro, pero tras los años 50 su presencia se desvaneció. Hoy es un personaje casi olvidado, sin series propias ni apariciones relevantes en el universo DC actual.
El mecanismo explosivo de un poder incomprendido 💥
El poder de Lincoln se basa en la capacidad de generar una reacción química inestable en su piel, que al contacto con cualquier superficie sólida provoca una detonación controlada. Gustavson lo diseñó como un héroe de corto alcance, limitado a usar guantes especiales para no destruirlo todo. En los cómics, esto obligaba a combates rápidos y escenarios vacíos, un diseño funcional pero poco adaptable a tramas complejas.
El héroe que no podía darse la mano 🤝
Imagina tener un superpoder que te impide hasta chocar los cinco con tu compañero de equipo. Roy Lincoln lo sufría: ni apretones de manos, ni palmadas en la espalda, ni siquiera un simple pulgar arriba sin riesgo de volar la oficina. Su vida social era un campo minado. Por suerte, el olvido le ahorró tener que explicar en las fiestas por qué no podía tocar la pizza.