El nadador ruso Kornev, de 22 años, ha registrado marcas de 21.12 y 21.06 en los 50 metros libre, situándose a solo 18 centésimas del récord mundial de Cameron McEvoy. Con estos tiempos, el joven se perfila como una amenaza real en los próximos Campeonatos Europeos, donde buscará dar el salto definitivo.
Análisis técnico: salida y viraje como claves del progreso 🏊
El salto de Kornev se explica por mejoras en su salida, donde ha reducido su tiempo de reacción a 0.58 segundos. Además, su frecuencia de brazada se ha optimizado hasta 54 ciclos por minuto, manteniendo una longitud de 2.1 metros por brazada. El uso de trajes de poliuretano de última generación y un entrenamiento en altura en los Urales han sido factores determinantes. Sin embargo, su punto débil sigue siendo el nado sumergido, donde pierde hasta 0.3 segundos respecto a McEvoy.
El ruso que nada como un pato, pero vuela en la superficie 🦆
Lo mejor de todo es que Kornev, según su entrenador, no sabe por qué es tan rápido. Dice que se cansa al tercer largo y que a veces se le olvida respirar. Pero ahí está, a un suspiro del récord. Si McEvoy no se pone las pilas, igual termina viendo la estela de un ruso que, para colmo, confiesa que odia madrugar para entrenar. La natación, señores, es un deporte de contradicciones.