La animación cuadro por cuadro hecha con plastilina tiene un nuevo estandarte: Kiri and Lou Go Raaa!, película neozelandesa que presentó su tráiler antes del festival Annecy. La cinta sigue a dos amigos que exploran emociones a través de música y juegos, combinando artesanía analógica con narrativa infantil. El metraje muestra personajes moldeados con cuidado, movimientos fluidos y un mundo colorido que invita a la reflexión.
Plastilina, un cuadro a la vez: el proceso técnico 🎬
La producción requirió un riguroso trabajo de stop motion, donde cada fotograma captura un ligero cambio en las figuras de plastilina. Los animadores utilizaron armaduras internas para mantener la consistencia de los personajes durante las tomas largas. La iluminación se ajustó para evitar sombras duras y resaltar las texturas del material. El sonido se sincronizó posteriormente con las canciones originales, compuestas para acompañar cada escena de juego o conflicto emocional. El resultado es un estilo visual que prioriza la imperfección táctil sobre el pulido digital.
Cuando tu amigo de plastilina te entiende mejor que tu terapeuta 🧠
Ver a dos bichos de plastilina cantando sobre la tristeza o la alegría puede sonar a sesión de psicología infantil low cost. Pero oye, si Kiri y Lou logran que un niño entienda sus emociones sin que nadie le grite, ya ganaron. Además, el tráiler sugiere que los juegos incluyen desde escondite hasta debates existenciales. Todo mientras los dedos de los animadores sudan para que un brazo no se derrita bajo los focos. La terapia nunca fue tan pegajosa.