Las acciones de Kioxia, fabricante japonés de chips de memoria, cayeron un 12% tras conocerse que OpenAI podría retrasar su salida a bolsa. Este movimiento afectó a empresas vinculadas a inteligencia artificial, mostrando la volatilidad del sector. Para la ciudadanía, esto implica que las inversiones tecnológicas pueden impactar ahorros o fondos de pensiones.
Chips de memoria: el eslabón débil de la IA 💾
Kioxia depende de la demanda de memorias NAND para centros de datos y dispositivos con IA. El retraso de OpenAI reduce las expectativas de crecimiento inmediato, ya que sus servidores requieren almacenamiento de alta capacidad. Analistas señalan que la incertidumbre sobre las fechas de salida a bolsa de empresas como OpenAI genera movimientos bruscos en fabricantes de componentes, sin que existan cambios reales en la tecnología subyacente.
OpenAI retrasa su salida a bolsa y Kioxia se lleva el susto 😅
Vaya, resulta que si OpenAI decide tomarse un café más largo, las acciones de Kioxia se desmayan. Parece que el mercado de chips depende más de los titulares que de los propios chips. Menos mal que los ahorradores tenían pensado jubilarse con la IA, porque ahora tocará esperar a que OpenAI termine el desayuno para ver si recuperan algo.