Publicado el 28/06/2026 | Autor: 3dpoder

KIA Stonic, el SUV más barato de la marca, baja de 20.000 euros

El KIA Stonic se convierte en el SUV más accesible de la gama coreana tras un descuento de más de 3.700 euros que lo sitúa por debajo de los 20.000 euros. Este modelo rediseñado llega con un motor turbo de gasolina que homologa un consumo de 5,7 litros cada 100 km, además de un equipamiento de serie que incluye pantalla táctil y asistentes de seguridad. Para el ciudadano medio, es una alternativa fiable y práctica a precios de Dacia.

KIA Stonic SUV descending a steep urban ramp, front wheel braking while rear wheel lifts slightly, motion blur showing dynamic weight transfer, turbo engine bay visible through open hood with glowing intake manifold, dashboard displaying 5.7 L/100 km fuel consumption on digital screen, safety sensor beams projecting from front bumper, compact crossover body in metallic blue, concrete city backdrop with blurred traffic lights, cinematic technical illustration, photorealistic automotive render, dramatic low-angle lighting, tire smoke and dust particles suspended in air, ultra-detailed mechanical components and suspension arms

Un motor turbo que aprieta sin pedir mucho en el surtidor ⛽

Bajo el capó, el Stonic monta un bloque turbo de 1.0 litros con 100 CV, suficiente para moverse con soltura en ciudad y carretera. La caja de cambios manual de seis velocidades es la opción estándar, aunque existe una versión con cambio automático de doble embrague. El consumo real se acerca a los 6,5 litros en uso mixto, lejos de los 5,7 oficiales pero aún contenido. En seguridad, suma asistente de mantenimiento de carril y frenada autónoma de serie, algo que antes solo veíamos en segmentos superiores.

El SUV low cost que hace sombra a los Dacia (y a tu cartera) 💸

Que un coche baje de 20.000 euros con este equipamiento es casi un milagro financiero. El Stonic no es un deportivo, pero tampoco pretende serlo: acelera de 0 a 100 en 10,4 segundos, tiempo suficiente para que te acabes el café antes de llegar al semáforo. Eso sí, si buscas un SUV que parezca un tanque, mejor sigue mirando, que aquí el plástico duro y los ajustes justos son la norma. Pero por el precio, casi te dan ganas de perdonarle hasta que los retrovisores se plieguen manualmente.