KFC ha lanzado una renovación global de su imagen, con un diseño más actual del Coronel Sanders, un logotipo simplificado y envases rediseñados. La cadena también incorpora nuevos menús pensados para compartir o para consumir en solitario, junto con locales de estilo innovador. El objetivo es ofrecer una experiencia más fresca y entretenida, alejándose de lo tradicional.
Detrás del cambio: estrategia de diseño y adaptación al consumidor 🎯
La transformación visual implicó un rediseño del icono del Coronel, reduciendo sus rasgos caricaturescos y dándole un aspecto más estilizado. Los envases ahora usan colores sólidos y tipografía limpia para mejorar el reconocimiento en digital. Los nuevos locales integran materiales como madera y acero, con zonas modulares para grupos o comensales individuales. La cadena también optimizó su menú para incluir porciones pequeñas y opciones de picoteo, respondiendo a tendencias de consumo flexible y rápido.
El Coronel se pone en forma: adiós a la barba de viejo, hola al diseño fitness 💪
El nuevo Coronel parece haber dejado la mecedora y empezado el gimnasio. Han suavizado su rostro, casi como si usara filtros de Instagram, y hasta podría confundirse con un tío moderno de esos que piden batido de proteínas. Lo próximo será verlo en patinete eléctrico repartiendo alitas. Al menos, los envases ahora son más bonitos para la foto del Instagram, que es lo que importa.