El nuevo kernel Linux 7.1 promete hasta un 10% más de velocidad en las tarjetas gráficas Intel Arc Battlemage, como la B580. Sin embargo, esta mejora parte de una base de rendimiento que ya era pobre desde su lanzamiento. Intel necesita titulares positivos para limpiar la imagen de sus gráficas, que han sido un fiasco comercial frente a NVIDIA y AMD. 😅
Parches comunitarios para un hardware lanzado a medias 🔧
La optimización en el kernel corrige errores que no deberían haber existido al lanzar el producto. Lo curioso es que gran parte de esos parches los escribieron voluntarios de la comunidad, no los ingenieros de Intel. La compañía sigue ahorrando costes en controladores de código abierto mientras vende hardware con problemas de compatibilidad. El usuario que compró una B580 esperando un rendimiento decente en Linux ha tenido que esperar meses o años para que el kernel 7.1 solucione lo que funcionaba mal desde el día uno.
Hasta un 10%... en los juegos que Intel eligió para los benchmarks 🎮
El titular promete un 10% de mejora, pero no aclara que en muchos títulos el avance es mínimo o nulo. Es como si tu coche solo funcionara en tercera marcha y, tras un año en el taller, te dijeran que ahora acelera un 10% más. La emoción dura hasta que descubres que el resto de marchas siguen fallando. Intel vende humo con olor a kernel.