El escritor Etgar Keret publica El blues del fin del mundo, una colección de relatos donde el humor negro y el surrealismo retratan la vida cotidiana en Israel. Su lanzamiento se retrasó por el ataque de Hamás en 2023, y Keret compara el país con una película de zombis para reflejar cómo la violencia irrumpe y distorsiona la rutina, transformando la cultura y la percepción de la normalidad.
Cómo la guerra interrumpe el desarrollo cultural y tecnológico 🛑
La realidad descrita por Keret se asemeja a un sistema operativo que falla sin previo aviso. En el ámbito tecnológico, el conflicto obliga a startups y desarrolladores a pausar proyectos, reubicar equipos y trabajar bajo alertas constantes. La incertidumbre genera parches de seguridad en la vida diaria, donde el código de la rutina se reescribe con interrupciones. La innovación se adapta, pero el entorno inestable limita el crecimiento sostenido y la planificación a largo plazo.
Cuando el apocalipsis es solo otro trámite matutino ☕
Keret sugiere que vivir en Israel es como estar en una película de zombis, pero con menos efectos especiales y más papeleo. La gente aprende a comprar leche entre sirenas y a celebrar cumpleaños en refugios. Al final, el fin del mundo se vuelve rutinario: uno se queja del tráfico mientras esquiva misiles, y el mayor dilema no es sobrevivir, sino decidir si pedir el café solo o con leche antes de que suene la alarma.