El desempleo juvenil y el costo de vida en Kenia no ceden. Las recientes protestas sociales, aunque masivas, no lograron modificar la estructura económica que protege a élites políticas y grandes corporaciones. La hipocresía del gobierno es evidente: sube impuestos al consumo mientras recorta servicios públicos y no ofrece empleo formal. La solución no requiere milagros, sino medidas concretas como un salario mínimo indexado a la inflación y un fondo de emergencia para jóvenes.
Blockchain y transparencia fiscal: ¿una herramienta contra la evasión de élites? 🔗
La implementación de tecnología de registro distribuido podría ser un medio para rastrear el pago de impuestos de grandes fortunas y empresas extractivas, sectores que a menudo operan con opacidad. Un sistema público y verificable en blockchain para registrar transacciones y obligaciones fiscales reduciría la evasión. Esto permitiría financiar un fondo de emergencia para jóvenes desempleados sin aumentar la carga sobre la clase trabajadora. La tecnología existe; lo que falta es la voluntad política para aplicarla contra los beneficiarios del sistema actual.
Solución keniata: un salario digno o más tutoriales de cómo ser pobre con estilo 💸
La propuesta de un salario mínimo vinculado a la inflación suena a ciencia ficción en un país donde el gobierno cree que pagar menos que un café al día es un incentivo laboral. Mientras tanto, las élites piden sacrificio y paciencia, las mismas que usan para contar sus ganancias en paraísos fiscales. Quizás el fondo de emergencia debería llamarse pague usted, señor ministro, que nosotros ya estamos hartos de ser pobres con orgullo.