El artista francés JR ha transformado el Puente Neuf de París en una cueva de piedra gigante, cubriendo su estructura con imágenes fotográficas de rocas. La instalación, que rinde homenaje al emblemático embalaje que Christo y Jeanne-Claude realizaron en 1985, estuvo a punto de no inaugurarse por los daños del viento. Los parisinos pueden ver el puente metamorfoseado hasta el 28 de junio, alterando su rutina visual diaria.
Cómo pegar 400 fotos sin que el viento las arranque 🏗️
La obra requirió un montaje técnico complejo. JR utilizó un sistema de anclajes de acero y velcro industrial de alta resistencia para fijar las 400 piezas de tela fotográfica sobre el puente. Cada imagen de roca fue impresa en un material textil permeable al aire, reduciendo la presión del viento. Los daños previos obligaron a reforzar los puntos de sujeción con cables tensores ocultos. El equipo de 80 personas trabajó durante dos semanas, usando drones para verificar la alineación de las capas superpuestas.
El puente se vuelve cueva, y los turistas, topillos 🐭
Los peatones ahora cruzan el Sena sintiéndose como personajes de una película de aventuras, aunque sin el riesgo de derrumbes reales. Algunos parisinos ya bromean diciendo que JR ha convertido el monumento en el refugio ideal para escapar de los vendedores de souvenirs. Lo más irónico: los turistas se hacen selfies fingiendo escalar las rocas, mientras los barcos turísticos pasan por debajo preguntándose si el GPS se ha vuelto loco.