Publicado el 21/06/2026 | Autor: 3dpoder

Jon Rahm se despide del US Open tras un nefasto sábado

La afición española se quedó con un sabor agridulce tras la actuación de Jon Rahm en el US Open de Nueva York. El golfista de Barrika firmó una tarjeta de seis golpes sobre el par en la segunda jornada, una suma de errores que lo dejó sin opciones reales de superar el corte. Su juego, lejos de la solidez que se esperaba, se desmoronó en los momentos clave, confirmando que el campo neoyorquino fue un hueso demasiado duro de roer para el vasco.

golpe de swing de golfista frustrado en rough alto de US Open, cara de club impactando césped grueso levantando tierra y raíces, bola desviada saliendo hacia bunker de arena profundo, marcador de líder visible al fondo mostrando nombre Rahm con puntuación roja de +6, caddie agachado analizando lie complicada, estadio de golf neoyorquino con gradas vacías y nubes oscuras, iluminación dramática de atardecer dorado, estilo cinematográfico fotorrealista, textura detallada de hierba y arena, lente gran angular con profundidad de campo, sensación de derrota deportiva técnica

El swing digital: cuando la tecnología no corrige el fallo humano 🏌️

En el análisis técnico, el problema de Rahm no fue la falta de datos. Los sensores de sus palos y los sistemas de tracking muestran una pérdida de control en el driver que derivó en calles erradas. El spin rate se disparó en los approach, provocando que la bola no se detuviera en los greens. Aunque la tecnología permite medir cada milímetro del swing, la ejecución bajo presión sigue siendo un factor que ningún algoritmo puede suplir. El dato frío confirma que el fallo fue mental, no mecánico.

La maldición del green o cómo perder un sábado de paseo 🗽

Mientras muchos aficionados ya habían sacado la nevera portátil para ver a Rahm el fin de semana, el español decidió que era mejor momento para hacer turismo por Nueva York. Con seis golpes sobre el par, su fin de semana se convirtió en un paseo por la Gran Manzana, aunque sin el glamour de las calles de Manhattan. Eso sí, al menos se ahorró el madrugón del domingo. Una jugada maestra si lo que buscaba era descansar, no ganar.