El 1 de septiembre, John Ternus asumirá como CEO de Apple con una directriz clara: recuperar la relevancia del equipo de diseño, relegado tras la salida de Jony Ive. Esto anticipa productos más estéticos, aunque quizás menos funcionales para el día a día. La estrategia recuerda al MacBook Pro de 2017, bello pero con limitaciones prácticas que los usuarios notaron de inmediato.
El dilema técnico entre la estética y la usabilidad diaria ⚖️
Bajo Ternus, Apple podría repetir patrones donde la forma prima sobre la función. Por ejemplo, un chasis ultradelgado limita la disipación térmica y reduce la capacidad de la batería, como ocurrió con ciertos modelos de MacBook. También implica conectar puertos externos o depender de adaptadores, algo que los ingenieros deben equilibrar con la visión del diseño. La decisión afecta directamente a desarrolladores y usuarios que necesitan herramientas robustas, no solo objetos visuales.
Belleza que duele: el regreso del MacBook Pro elegante pero tonto 💔
Así que prepárense para un futuro donde su nuevo MacBook Pro sea tan bonito que dé pena cerrarlo, pero también tan fino que tenga menos puertos que un bar de copas. Quizás vuelva el teclado mariposa, ese que sonaba como una castañuela y se atascaba con una migaja. Apple nos promete elegancia, pero seguro que el cargador seguirá siendo el accesorio más robusto de la caja.