El Ministerio de Industria de Japón evalúa cerrar el fondo Cool Japan Fund tras acumular pérdidas por 54 mil millones de yenes en 2025. Este proyecto público buscaba exportar manga, anime y gastronomía al mundo, pero los números no cuadraron. Para los ciudadanos, el dinero invertido no generó retorno, lo que pone en duda futuras subvenciones culturales.
La tecnología de inversión falla al no medir rentabilidad cultural 📉
El fondo operaba con un modelo de coinversión público-privada, pero la falta de indicadores claros de éxito llevó a desviaciones. Se destinaron recursos a estudios de animación, plataformas de streaming y cadenas de restaurantes, sin un plan de retorno. El análisis postmortem revela que muchos proyectos no tenían viabilidad comercial, y la burocracia japonesa retrasó ajustes. La lección técnica es que la cultura no se exporta solo con dinero; requiere métricas de mercado.
Cool Japan: tan frío que congeló 54 mil millones de yenes ❄️
Al final, el plan de hacer cool a Japón resultó en una cuenta bancaria bastante descongelada... en números rojos. Parece que vender sushi y Pokémon no es negocio seguro si lo gestiona un ministerio. Quizás lo próximo sea un fondo para enfriar las pérdidas, porque con estos resultados, el único cool que queda es el de los contribuyentes al ver su dinero desaparecer.