El gobierno japonés ha anunciado una medida que permitirá a los ayuntamientos vetar el alquiler de viviendas particulares a turistas. La decisión responde a un aluvión de quejas vecinales por ruidos nocturnos, basura acumulada y colillas en las calles. Se busca proteger la tranquilidad de los barrios frente al aluvión turístico que satura algunas zonas.
Sistema de control: cómo se implementará la prohibición selectiva 🏘️
La nueva normativa otorgará a los gobiernos locales la potestad de declarar zonas de restricción, donde no se podrán registrar nuevas propiedades para alquiler vacacional. Se establecerán límites de días por año y sistemas de notificación obligatoria para los propietarios. Las plataformas de reserva deberán verificar la licencia de cada anuncio, bajo riesgo de multas. El objetivo es un control más granular que el actual, delegando en los municipios la decisión final sobre el modelo turístico que quieren.
El drama del casero: adiós al yacimiento de oro del Airbnb 💸
Los propietarios japoneses que vieron en el alquiler turístico una mina de oro ahora se frotan los ojos. Pasar de cobrar 200 euros la noche a tener que alquilar a un estudiante que paga a fin de mes y deja los platos sucios. Algunos ya lloran por las colillas que ellos mismos no limpiaban, pero que ahora echan de menos porque eran de un turista que pagaba en efectivo. La vida es dura, incluso en el país del sol naciente.