El telescopio James Webb ha localizado un objeto teórico hasta ahora nunca visto: una estrella de agujero negro. Se trata de un agujero negro que reside en el interior de una estrella sin destruirla por completo. La detección se logró analizando un punto rojo lejano que emite 40 líneas espectrales, ampliando así el conocimiento sobre el universo temprano.
Cómo se confirmó la teoría con 40 líneas espectrales 🔭
El hallazgo se basa en el estudio de la luz de un objeto distante. Los astrónomos identificaron 40 líneas espectrales distintas, cuya firma coincide con modelos que predicen la existencia de agujeros negros dentro de estrellas masivas. Este fenómeno, conocido como cuasi-estrella, se habría formado en el universo primitivo. La confirmación de esta teoría astronómica clave permite entender mejor la evolución de las galaxias y la materia oscura.
El agujero negro que no se atreve a devorar su propia casa 🛸
Imagina tener un vecino tan denso que vive en tu sala y no te come el sofá. Pues eso es esta estrella: un agujero negro que, en lugar de devorarla, convive con ella. Algo así como un roommate que nunca pide pizza pero tampoco deja espacio en el refrigerador. Menos mal que no es un agujero negro de los hambrientos, porque entonces no habría artículo que escribir.