Ithaca se presenta como una propuesta narrativa que abandona el fotorrealismo para abrazar un estilo pictórico de acuarela y dibujo a mano. Desarrollado en Unity, el juego emplea transiciones fluidas entre escenas que recuerdan al paso de páginas de un cuaderno de bocetos. Cada encuadre parece pintado en tiempo real, buscando una experiencia visual que prioriza la atmósfera sobre el detalle técnico.
Clip Studio Paint y Unity: el matrimonio entre ilustración y motor 3D 🎨
El proceso técnico detrás de Ithaca combina Clip Studio Paint para la creación de assets 2D con herramientas internas de animación integradas en Unity. Los sprites no se renderizan con sombreadores complejos; en su lugar, se aplican texturas que imitan la textura del papel y la dispersión de la acuarela. El motor gestiona las transiciones mediante interpolaciones suaves de opacidad y posición, logrando que cada cambio de escena se sienta como un trazo continuo. No hay post-procesado agresivo: la magia está en la composición manual.
Pinceles digitales que no manchan, pero sí crashean 💥
Por supuesto, simular acuarela en tiempo real tiene sus momentos de gloria y sus patinazos técnicos. A veces, la transición entre escenas parece más un derrame de café sobre el lienzo que una metáfora poética. Y sí, el motor Unity se toma su tiempo para cargar esos pinceles digitales, haciendo que uno sospeche que el artista usó más capas de las que el pobre procesador puede soportar. Pero oye, al menos no hay que esperar a que se seque la pintura.