La diseñadora holandesa Iris van Herpen ha llevado 140 piezas de alta costura a Nueva York para una exhibición que estará abierta al público. El evento permite que el arte textil y la moda vanguardista salgan de las pasarelas exclusivas y se acerquen a la ciudadanía. Aunque no resuelve problemas cotidianos como el precio del alquiler, sí ofrece una ventana a la creatividad sin filtros.
La tecnología como base de la construcción textil 🧵
Van Herpen es conocida por integrar impresión 3D, corte láser y materiales sintéticos en sus diseños. Sus vestidos no se cosen de forma tradicional; se ensamblan mediante procesos digitales que permiten formas orgánicas y estructuras rígidas. Cada pieza es un prototipo que explora los límites entre la ingeniería y la moda. Para un desarrollador, ver estas técnicas aplicadas al textil muestra cómo la fabricación aditiva puede salir del laboratorio y entrar en el arte.
Y mientras tanto, el metro sigue sin aire acondicionado 🚇
Ver un vestido que parece un esqueleto de medusa impreso en 3D es fascinante, pero no te va a ayudar a pagar la tarifa del metro. Mientras los neoyorquinos admiran estas estructuras de plástico y seda, afuera esperan las cloacas tapadas y el ruido de las obras. Al menos, si te tropiezas con una de estas piezas en la calle, podrías decir que viste alta costura de cerca. Eso sí, sin tocarla.