Apple prepara su primer iPhone plegable, pero el anuncio llega con retraso. Samsung comercializa dispositivos flexibles desde 2019, mientras la firma de Cupertino aún afina detalles. Aunque el hardware promete ser superior, el público ya no se sorprende. Para el ciudadano común, esto significa que el próximo modelo caro quizá no ofrezca cambios relevantes en el uso diario.
Hardware de lujo, software sin chispa 🧐
La ingeniería del iPhone plegable podría resolver problemas de durabilidad y pliegue que aquejan a los rivales. Sin embargo, la experiencia de usuario depende del software y la inteligencia artificial. Sin asistentes más útiles, multitarea fluida o aplicaciones adaptadas, una pantalla que se dobla es solo una pantalla más grande. Apple necesita demostrar que su ecosistema saca partido real del formato, no solo vender un bisel que se pliega.
El plegable que no plegará la monotonía 😅
Así que prepárense para pagar una fortuna por un teléfono que se abre como un libro, pero que hará lo mismo que el anterior. La gran novedad será poder gastar batería en una pantalla más grande mientras esperan que Siri, por fin, entienda una orden compleja. Vamos, la emoción de doblar la pantalla durará lo que tarda en abrirse la cartera para pagarlo.