Hyundai ha presentado el IONIQ 6 N, una versión deportiva de su berlina eléctrica con 650 caballos. La marca busca demostrar que un coche sin emisiones puede ser emocionante al volante. Además de su diseño agresivo, conserva mandos físicos para lo esencial, algo poco habitual hoy. Para el ciudadano, esto significa que los eléctricos ya no son solo para ahorrar combustible, sino para sentir el asfalto, aunque el precio probablemente sea una patada en la cartera.
650 CV y una puesta a punto que promete curvas 🏎️
Bajo la carrocería aerodinámica se esconde un sistema de doble motor con tracción total. La batería de alto voltaje y la gestión térmica avanzada permiten mantener la potencia en tandas de circuito, un punto débil en muchos eléctricos. Hyundai ha ajustado la suspensión, la dirección y el control de estabilidad para ofrecer un comportamiento más vivo. Incluye modos de conducción específicos que modifican la respuesta del acelerador y el sonido sintético del motor, porque parece que sin ruido artificial no hay fiesta.
Mandos físicos: la revolución de no mirar una pantalla 🎛️
En un mundo donde hasta para abrir la guantera toca desbloquear una tablet, el IONIQ 6 N ofrece botones y perillas reales para el climatizador y la radio. Un avance tecnológico que debería ser lo normal, pero que hoy se vende como novedad. Eso sí, si quieres ajustar el asiento calefactado, igual tienes que pasar por tres menús táctiles, que de algo había que quejarse. Al menos, mientras buscas la función, puedes disfrutar de los 650 CV en silencio, como un ninja con prisas.