Un ingeniero de Red Hat ha vuelto a su AMD Ryzen después de 11 meses usando un procesador ARM64 Ampere Altra como su computador personal. La experiencia fue desgastante: lentitud en tareas cotidianas, fallos en vídeo y juegos, y la necesidad de aplicar parches cada semana. Para el usuario común, esto confirma que los chips ARM aún no están listos para el hogar.
Rendimiento ARM: parches semanales y fallos en tareas simples 🛠️
El ingeniero documentó que el ARM64 era notablemente más lento en tareas básicas como abrir aplicaciones o navegar. Los fallos en vídeo y juegos eran recurrentes, y cada semana requería parches para mantener el sistema funcional. Aunque ARM promete eficiencia energética, la falta de madurez en el ecosistema de software y controladores lo hace poco práctico para el uso diario. La arquitectura x86 de AMD e Intel sigue siendo más confiable para el hogar.
11 meses de calvario: el ARM que prometía y no cumplía 😤
Después de casi un año de suplicar por parches cada domingo, el ingeniero entendió que su ARM no era una revolución, sino un pasatiempo de fin de semana. Volver a su AMD Ryzen fue como salir de un tren averiado y subirse a una bicicleta bien engrasada. Mientras ARM no resuelva los fallos de vídeo y juegos, seguirá siendo el primo lejano que todos invitan por compromiso, pero nadie quiere tener en casa.