Castilla y León ha presentado su mayor dispositivo contra incendios: 5.075 profesionales, 35 medios aéreos y 160 millones de euros. Cifras que impresionan, pero que esconden una realidad incómoda. Cada verano necesitamos más recursos porque el campo está abandonado y los montes sin limpiar. El despliegue es espectacular, pero la verdadera batalla no empieza en junio con los helicópteros, sino en enero con las desbrozadoras y la gestión forestal.
Prevención: la tecnología que no llega al monte 🔥
La gestión forestal sigue atada a métodos del siglo pasado. Mientras el operativo de extinción se moderniza con drones y satélites, la prevención carece de herramientas digitales para mapear riesgos o planificar limpiezas. Existen sistemas de predicción de incendios basados en inteligencia artificial que analizan vegetación y climatología, pero su implantación en zonas rurales es escasa. La tecnología existe, pero falta voluntad para aplicarla de forma constante y no solo cuando arde el monte.
El helicóptero: el actor principal del selfie político 🚁
Cada verano, el mismo ritual. Un político posa junto al helicóptero, saluda a los bomberos y promete más medios. La foto sale en todos los periódicos. Luego, en enero, cuando toca limpiar cunetas y podar árboles, no hay foto, no hay rueda de prensa y los presupuestos se olvidan. El helicóptero es el actor principal de este teatro anual: ruidoso, vistoso y siempre llegando cuando el fuego ya lleva horas devorando el monte. Pero oye, la foto queda bonita.