El taller Zuberotarra Bota Lantegia ha comenzado a fabricar xisteras con impresión 3D, buscando piezas más ligeras y resistentes que las tradicionales. Esta técnica permite reducir costes y modernizar el deporte rural, facilitando el acceso a materiales de juego para la ciudadanía. La iniciativa demuestra que la innovación tecnológica puede impulsar la tradición local sin perder su esencia.
De la madera al filamento: así se hacen las nuevas xisteras 🏭
El proceso sustituye el mimbre y la madera por filamentos de polímero, diseñados con modelos 3D que optimizan la flexibilidad y el peso. Cada pieza se imprime capa por capa, permitiendo ajustar la curvatura y el grosor según las necesidades del jugador. Esto elimina parte del trabajo artesanal, pero garantiza una durabilidad superior y un precio más bajo. Los primeros prototipos ya han sido probados en partidos locales con resultados prometedores.
Adiós a las ampollas: la cesta que no pesa ni molesta 😅
Los veteranos del frontón sospechan que estas cestas modernas son cosa de brujería o de ingenieros aburridos. Pero la realidad es que pesan menos que un bocadillo de chorizo y no dejan las manos hechas un cristo. Eso sí, habrá que ver si aguantan un partido de tres horas sin que el plástico empiece a oler a churro recalentado. La tradición se actualiza, pero el sudor sigue siendo gratis.