El personal del Goldsmiths, Universidad de Londres, inició una huelga indefinida el pasado 8 de junio para protestar contra posibles recortes y despidos que afectarían a más del 20% de la plantilla. La dirección respondió reduciendo al 100% el salario de los huelguistas, una medida que pone en jaque la estabilidad laboral y académica del centro.
Cómo la automatización y la IA agravan la precariedad en las universidades 🤖
Mientras la administración de Goldsmiths justifica los recortes con la digitalización de procesos y la implementación de herramientas de IA para tareas administrativas, los trabajadores señalan que la tecnología no reemplaza la atención personalizada al estudiante. La universidad busca reducir gastos operativos, pero el conflicto evidencia que la transición digital, mal gestionada, puede destruir empleos sin mejorar la calidad educativa.
La universidad que recorta sueldos pero no recorta su ironía 😅
Parece que en Goldsmiths han descubierto la fórmula mágica para ahorrar: si no pagas a los que protestan, el déficit se reduce solo. El próximo paso será instalar dispensadores de diplomas en los pasillos, así los alumnos se gradúan sin molestar a nadie. Eso sí, la cafetería y el Wi-Fi seguirán funcionando, porque hay prioridades.