Argentina investiga el origen del brote de hantavirus que afectó a un crucero y dejó tres fallecidos. Científicos locales y de Estados Unidos viajarán a Mendoza para analizar roedores y rastrear el virus. Para la ciudadanía, esto implica que las autoridades buscan evitar futuros contagios, aunque el virus no representa una amenaza de pandemia. La investigación apunta a proteger la salud pública, pero el origen exacto del brote sigue sin confirmarse.
Científicos usan secuenciación genómica para rastrear el virus 🧬
El equipo de especialistas aplicará técnicas de secuenciación genómica para comparar las cepas del virus halladas en los pacientes con las de los roedores capturados en Mendoza. Este análisis permite identificar mutaciones y determinar la ruta de transmisión. Además, se usarán trampas selectivas y análisis de heces para mapear la población de ratones colilargo, principal reservorio del hantavirus en la región. Los resultados guiarán medidas de control en zonas de riesgo.
Roedores con pasaporte: el viaje del hantavirus sin reserva 🐭
Mientras los científicos preparan sus trampas, los ratones colilargo siguen su vida sin saber que son sospechosos de un crimen internacional. Nadie les pidió pasaporte ni certificado de vacunación para subir al crucero. Lo curioso es que, pese a la gravedad del brote, los roedores no han pedido asilo político ni exigieron mejoras en su hábitat. Al menos, la ciencia les dará su momento de fama forense.