Robert Kanigher y Jerry Grandenetti crearon a Gunner y Sarge en las páginas de Our Army at War. Estos superhéroes militares, un perro llamado Gunner y su compañero humano Sarge, lucharon en la Segunda Guerra Mundial con poderes otorgados por un meteorito. Sin embargo, tras su breve paso por los cómics, desaparecieron del mapa de DC. Hoy son piezas de museo para coleccionistas.
El fallo técnico de un dúo con poderes de meteorito 🛸
El origen de Gunner y Sarge dependía de un meteorito radiactivo que les daba fuerza sobrehumana y resistencia. Desde un punto de vista narrativo, esta premisa chocaba con el tono realista de las historias bélicas de Kanigher. Además, el diseño de Grandenetti, con trazos angulosos y expresivos, no logró conectar con el público habitual de war comics. La falta de un desarrollo de poder coherente y la competencia con personajes como Sgt. Rock sellaron su destino.
Lo que pasa cuando tu superpoder es ser un perro con casco 🐕
Gunner y Sarge tenían un problema de marketing: un perro con casco y un sargento gruñón que hablaban entre sí. El can, pese a tener fuerza sobrehumana, solo podía comunicarse con su dueño. Imagina explicarle a un villano que tu plan maestro lo detuvo un chucho con poderes de meteorito. DC prefirió olvidarlos antes que explicar por qué un pastor alemán era más fuerte que Superman.