Manu Gomez, cineasta belga, ha estrenado Gregor, una película animada de terror y fantasía que él mismo dibujó a mano durante cinco años. La obra incluye caníbales y humor oscuro, demostrando que el arte artesanal puede competir con las producciones digitales masivas sin necesidad de grandes equipos ni inteligencia artificial.
Animación artesanal frente a la dictadura del clic 🎨
Gomez utilizó técnicas tradicionales de dibujo a mano, sin recurrir a software de animación generativa ni a estudios externos. Cada fotograma fue trazado y pintado individualmente, un proceso que exige paciencia y precisión. La película, con su estética granulada y movimientos orgánicos, contrasta con el pulido digital habitual, recordando que el error humano también puede ser expresivo. No hay atajos técnicos, solo horas de trabajo manual.
Caníbales y soledad: el plan de fin de semana de Gomez 🖊️
Mientras muchos cineastas se rodean de equipos de cien personas y presupuestos millonarios, Gomez pasó cinco años encerrado dibujando caníbales. La moraleja es clara: si quieres hacer una película de terror, no necesitas una productora, solo mucha paciencia, una mesa estable y una ligera tendencia al aislamiento social. Eso sí, asegúrate de tener bocadillos cerca.