El estudio tras Gone Feral ha decidido llevar el caos interactivo a otro nivel con Unreal Engine 5. Aquí, la física no es un adorno: casi cualquier objeto del escenario se puede levantar y usar como herramienta de combate. Desde una silla hasta un trozo de tubería, el entorno responde de forma dinámica a tus acciones, convirtiendo cada pelea en una coreografía improvisada de destrucción.
Houdini y UE5: la pareja que rompe paredes 💥
La clave técnica detrás de este desorden controlado es la colaboración entre Unreal Engine 5 y Houdini. Mientras UE5 gestiona la física en tiempo real con su motor Chaos, Houdini se encarga de la destrucción procedural de los escenarios. Esto significa que los muros, suelos y columnas no se rompen con animaciones predefinidas, sino que se fragmentan según el impacto recibido. El resultado es un entorno que se desmorona de forma única en cada partida, sin necesidad de que un artista modele cada escombro a mano.
Porque un martillo neumático no es suficiente 🔧
Parece que los desarrolladores pensaron: si ya tienes un motor gráfico potente y un sistema de física, ¿para qué limitarte a dar puñetazos? Ahora puedes arrancar una barra de hierro de la pared y usarla como si fuera un bate de béisbol, o lanzar un extintor a la cabeza de un enemigo. Eso sí, no te quejes si al agarrar una mesa, el mobiliario que tenías como cobertura desaparece. La física no perdona, y en Gone Feral, el entorno es tan hostil como los que lo habitan.