La Policía Nacional ha desarticulado en Zaragoza a doce miembros de la banda latina Dominican Don’t Play, incluyendo a su líder. Los detenidos están acusados de tráfico de drogas, tenencia de armas y usurpación de viviendas. La operación busca frenar su expansión en la ciudad, sobre todo en el barrio de Delicias, donde habían logrado desplazar a los Black Panther, una banda rival.
Cómo la tecnología de geolocalización ayudó a seguir a la banda 🛰️
Los agentes usaron sistemas de geolocalización GPS en vehículos y teléfonos móviles para mapear los movimientos de los sospechosos. Combinaron estos datos con análisis de redes sociales y cámaras de seguridad para identificar los puntos de venta de droga y las viviendas ocupadas. El software de inteligencia policial permitió cruzar llamadas y mensajes, estableciendo la jerarquía del grupo. Sin estos recursos digitales, seguir el rastro de una banda con movilidad en varios distritos habría sido más lento y complejo.
El plan de expansión inmobiliaria que no pagaba hipoteca 🏚️
La banda aplicó su propio plan de vivienda asequible: entrar en pisos vacíos y poner el cartel de se vende sin permiso del dueño. Su modelo de negocio era simple: vender droga para pagar la luz okupa y usar las armas para asegurarse de que nadie les reclamara el alquiler. Al final, su estrategia de expansión territorial chocó con el único agente inmobiliario que no negocia: la Policía Nacional. Les ha salido el piso franco, pero con cama y desayuno en el calabozo.