El nuevo capítulo de la saga nórdica de Kratos, God of War: Laufey, no solo promete una historia centrada en Faye, sino un salto técnico en el Santa Monica Engine 4.0. El equipo ha puesto el foco en dos áreas clave: la simulación de partículas para la magia rúnica y la deformación del terreno mediante Tessellation avanzada, buscando una interacción más física con el entorno.
Tessellation y partículas: el motor que esculpe el campo de batalla 🛡️
El Santa Monica Engine 4.0 utiliza Tessellation dinámica para modificar la geometría del suelo en tiempo real, permitiendo que los ataques rúnicos dejen cráteres o grietas persistentes. Combinado con un sistema de partículas volumétricas, cada hechizo de Faye genera humo, chispas y fragmentos de roca que reaccionan a la física. En el apartado de animación, Maya sigue siendo la herramienta principal, mientras que programas internos de escultura digital refinan los detalles de los modelos. El resultado es un mundo que se siente más maleable y reactivo.
El drama de modelar 5000 runas distintas para que nadie las vea 😅
Los artistas pasaron meses esculpiendo glifos rúnicos en cada piedra y árbol. Todo para que el jugador medio pase por encima de ellos mientras esquiva un trol. Pero oye, si te paras a mirar el suelo dos segundos, verás que el Tessellation deforma el barro de forma casi poética. Lástima que justo en ese momento un draugr te parta la crisma. El realismo tiene su precio, y ese precio es tu paciencia.