GNOME, el escritorio de Linux más usado, ha dado un paso adelante en personalización. Un desarrollador ha creado un código experimental que permite asignar un fondo de pantalla diferente a cada monitor. Esta función, antes ausente, responde a una demanda frecuente de usuarios con configuraciones de múltiples pantallas, especialmente en entornos de trabajo donde cada monitor cumple una función distinta. Aunque no está integrado oficialmente, el avance ya es funcional.
Código experimental: cómo funciona el cambio en GNOME 🛠️
El desarrollador implementó cambios en el gestor de fondos de GNOME, permitiendo que cada monitor tenga su propia imagen. El código, accesible en repositorios públicos, modifica la lógica de asignación de wallpapers. Aún en fase de pruebas, requiere compilación manual y no está en los repositorios estables. Esto implica que los usuarios avanzados pueden probarlo, mientras que el resto esperará su inclusión en versiones futuras. La comunidad ha recibido el avance con interés, pues resuelve una limitación técnica que persistía por años.
Adiós a la era del mismo paisaje en todas las pantallas 🖼️
Hasta ahora, tener dos monitores significaba ver el mismo atardecer repetido dos veces. Una experiencia que, la verdad, rayaba en lo absurdo cuando trabajas con una pantalla llena de hojas de cálculo y la otra con gatos memeros. Por fin, GNOME permite que cada pantalla tenga su propia identidad visual. Ahora podrás poner a tu familia en un monitor y al escritorio de trabajo en otro, sin que nadie se sienta ofendido. Bueno, quizá tu jefe si te ve con gatitos.