En Mortal Shell 2, la Gloom es la moneda blanca que obtienes al derrotar enemigos y que resulta esencial para subir de nivel al personaje Harbinger en los faros. Sin embargo, el juego no perdona: si mueres, pierdes toda la Gloom acumulada. La única esperanza es regresar al punto exacto de tu caída, marcado en el mapa, para recuperarla antes de que desaparezca.
El sistema de riesgo y recompensa detrás de la Gloom 🎲
Desde el punto de vista del diseño, la Gloom funciona como un mecanismo de riesgo calculado. El juego guarda la posición de tu muerte en el mapa, pero no congela el temporizador. Si vuelves a morir antes de recogerla, la pierdes para siempre. Esto obliga al jugador a evaluar cada combate, ya que acumular Gloom sin gastarla en los faros es una apuesta. El sistema recuerda a otros títulos del género, pero con la particularidad de que la moneda no se puede almacenar en ningún cofre o banco. Solo el faro sirve como punto seguro para invertirla.
La Gloom: cuando tu dinero se queda tirado en el suelo 💀
Lo más divertido (o trágico, según el día) es ver cómo tu preciada Gloom queda brillando en el suelo, como un faro de esperanza que te dice ven a buscarme, si te atreves. Y claro, llegas con la confianza de un héroe, pero un simple esbirro te mata de un sopapo y adiós ahorros. Es como si el juego te dijera: ¿Dinero? Qué gracioso, ahora es propiedad del enemigo. Al final, aprendes a gastar rápido o a llorar en los faros.