El Club Gimnasia Estética Paiporta ha recuperado su espacio de entrenamiento gracias a un premio de 50.000 euros de Iberdrola. El proyecto, bautizado como Sin techo, pero con alas, permitió alquilar y adecuar una nave segura después de que la dana destruyera sus instalaciones anteriores. Las deportistas vuelven a practicar su disciplina en un entorno estable y protegido, devolviendo la normalidad a la entidad.
Una nave reconvertida con criterios de seguridad y funcionalidad 🏗️
El premio cubrió el alquiler de una nave industrial de 300 metros cuadrados en Paiporta, ubicada fuera de zonas inundables. Se instaló suelo técnico de goma para amortiguar impactos, anclajes de seguridad para barras y aparatos, y un sistema de climatización con filtros antipartículas. La iluminación LED se colocó a 4 metros de altura para evitar deslumbramientos. Todo se adaptó a las exigencias de la Federación de Gimnasia, garantizando un espacio funcional sin riesgos estructurales.
De estar sin techo a tener hasta suelo nuevo 🤸
Las gimnastas han pasado de hacer piruetas sobre barro a pisar suelo técnico de primera. Algunas bromean con que ahora tienen más seguridad que en sus propias casas, y que lo único que falta es que Iberdrola les ponga también un generador para no tener que entrenar a la luz de las velas si hay apagón. Eso sí, al menos el techo ya no se lo lleva el viento.